jueves, julio 12, 2007

Cada día siento que mi existenia se ha transformado en un silencio que recorre la ciudad, sin ser vista ni escuchada. Las emociones se hacen cada vez menos llevaderas, el punto de partida se ha vuelto mi refugio.
Esta agonía maldita que me atormenta, que quiere dejarme destruida en medio de esta sociedad insaciable, me carcome por dentro y me va dejando sin las armas de antaño.
Hastiada,y sin memoria...
Me juego la vida...
Para que...
Para que mañana mi cuerpo sea comido por los gusanos y succionada por la tierra.

¡PARA QUE DECIR LA VERDAD!

¡PARA QUE!

Maldita palabra. Vida.